|
El 70 por ciento de los
adolescentes que cursan estudios que requieren de un uso especial de la
voz sufre algún tipo de alteración en su sistema auditivo. La causa de
este fenómeno que viene observándose en los últimos años entre los
jóvenes platenses es el hábito, cada vez más arraigado, de escuchar
música a todo volumen. A esa conclusión arribó el Colegio de
Fonoaudiólogos de La Plata después de examinar a través de un estudio
audiométrico y de interrogar sobre sus costumbres a un grupo de chicos
de entre 15 y 22 años.
El estudio lo llevó a cabo la Comisión de Ecología del Colegio de
profesionales, integrada por Silvia Bermúdez, Nora Dumm y Silvia
Moszemberg, en coincidencia con el Día Internacional de la Conciencia
sobre el Ruido. Las especialistas analizaron el estado de salud auditivo
y encuestaron a 57 jóvenes que concurren a las escuelas de Danzas y de
Teatro y a un instituto donde se enseña locución. Sobre esa muestra, se
determinó que el 70,27 por ciento de los chicos padece acúfenos
(zumbidos en los oídos en forma esporádica). El 35 por ciento admitió
que suele exponerse a la música fuerte.
El resto de los ítems analizados tampoco es muy tranquilizador. El 45,9
por ciento de los adolescentes dijo padecer con alguna frecuencia
aturdimientos, el 27 por ciento sufre de disfonías (producto de tener
que subir mucho la voz porque el sonido ambiente pone trabas a la
comunicación), el mismo índice reflejó que padecen de agotamiento, el
10,8 por ciento pérdida momentánea de la audición, el 8 por ciento
algiacusia (molestias en los oídos) y el 2,7 por ciento mareos.
La mayoría de las dificultades en la audición y las disfonías se
producen en forma frecuente pero no son permanentes y coinciden con los
momentos inmediatos posteriores a los que los jóvenes se retiran de los
boliches, donde el sonido ambiente está muy por encima de los 70
decibeles que puede soportar el oído humano sin sufrir daños.
POBLACION DE RIESGO
Hace tiempo que el Colegio de Fonoaudiólogos viene advirtiendo sobre los
problemas que origina la contaminación sonora. En un estudio similar al
efectuado recientemente, la institución dio a conocer el año pasado una
cifra alarmante: el 8 por ciento de los jóvenes platenses testeados
padecía de algún tipo de sordera como consecuencia de sus hábitos con el
volumen de la música. En ese momento se llegó a la conclusión de que los
adolescentes constituyen el mayor grupo de riesgo en hipoacusias
adquiridas.
En lo que insisten los fonoaudiólogos es que los altos decibeles no sólo
ponen en peligro el nivel normal de audición sino que traen también
otras consecuencias, como trastornos en el sueño, aceleración del stress
y de la neurosis, irritabilidad y cambios en el caracter. También
remarcan los riesgos de conducir un vehículo con el stéreo puesto a un
volumen elevado, algo frecuente cuando el que maneja es un adolescente.
"En esa situación disminuyen los reflejos y hay pérdida de la atención",
recuerdan los especialistas, que creen que tal actitud incide en los
accidentes de tránsito.
Otro de los aspectos en que hacen hincapié es que el acostumbramiento
del sistema auditivo a decibeles altos es adictivo. Esto es, el hábito
de escuchar música fuerte hace que cada vez se necesiten, para alcanzar
a oír, volúmenes más altos. Eso ocurre con los adolescentes y de ahí que
las cifras de hipoacusias adquiridas crecen en el mundo en la franja
etaria de los más jóvenes.
Lo que preocupa a la Comisión de Ecología del Colegio es que hasta ahora
los jóvenes que fueron analizados pertenecen a un sector poblacional que
toma algunos recaudos, pues se trata de chicos interesados en
especialidades que exigen determinados cuidados de los aspectos físicos.
"Si estos chicos, a quienes les piden certificados de buena salud
auditiva para seguir esas carreras tienen problemas no quiero imaginar
cómo serán los resultados entre los estudiantes del nivel secundario
convencional", aventuró Silvia Bermúdez. Por eso, la entidad proyecta
profundizar el estudio y para el año que viene prevé extender sus
campañas a los colegios del polimodal, donde realizará el "screening
auditivo" (audiometría) entre los alumnos de los distintos cursos.
|
|